Con más de 100.000 restos y 149 años de antigüedad, el Cementerio Norte se consolida como un espacio educativo y turístico clave. Juan Galli, responsable del predio, explica cómo la gestión digital a través de GualeActiva facilita que escuelas y turistas descubran el patrimonio de la ciudad.
El Necroturismo no es solo una tendencia global en auge tras la pandemia; es una forma de entender quiénes somos a través de quienes nos precedieron. En Gualeguaychú, el Cementerio Norte se erige como un espejo de la sociedad, albergando en sus ocho hectáreas las historias, mitos y la arquitectura que forjaron la identidad local y nacional.
Con casi un siglo y medio de vida (cumplirá 149 años este 2 de noviembre), el cementerio resguarda restos de figuras trascendentales. "Tenemos desde protagonistas de la historia nacional, como Francisco Seguí, quien participó en la Convención Constituyente de 1853, hasta referentes de nuestra cultura popular como José Luis Gestro, figura emblemática del Carnaval", destaca Juan Galli.
El predio está organizado en sectores que narran distintas épocas:
Dato curioso: Se lo conoce como "la ciudad de los muertos" debido a un paralelismo poblacional: residen allí más de 100.000 restos, una cifra que iguala la cantidad de habitantes vivos en Gualeguaychú.
Para fomentar este vínculo con la historia, el municipio ha profesionalizado las visitas guiadas, realizadas por especialistas del Colegio de Profesionales del Turismo (COPROTUER).
Actualmente, las instituciones educativas pueden gestionar sus recorridos de forma gratuita a través de la plataforma GualeActiva. Esta digitalización permite al equipo del cementerio cuantificar y analizar el interés: "Recibimos alrededor de 300 personas al mes. Las escuelas primarias son las que más nos visitan, especialmente para temas de historia local, pero también recibimos carreras de arquitectura y delegaciones de ciudades vecinas como Urdinarrain, Concepción del Uruguay y Gualeguay", explica Galli.
Información útil para visitas:
El impacto pedagógico del Cementerio Norte se diversifica según la edad de los estudiantes. En el nivel primario, instituciones como la Escuela del Club Juventud Unida y las escuelas públicas de la zona son visitantes asiduas; allí, los alumnos de 4° y 5° grado exploran la historia local de manera interactiva. Por su parte, el nivel secundario —con el Colegio Nacional como referente— suele centrar su interés en materias vinculadas a la diversidad y el género, abordando las historias de figuras como "Pequeña P". Finalmente, el ámbito universitario y terciario, representado por carreras de Arquitectura, Diseño y el Instituto Superior de Arte, pone el foco en la riqueza patrimonial y estética, atrayendo incluso a delegaciones de Urdinarrain, Concepción del Uruguay y Gualeguay.
El cementerio también se adapta a los cambios culturales. Ante el aumento de las cremaciones (que ya alcanzan el 40% de los servicios), se está proyectando un cinerario público y gratuito. Además, se trabaja en un sistema de GIS (Sistema de Información Geográfica) para localizar restos y panteones con precisión digital desde un plano interactivo.
Pese a la actividad turística y educativa, Galli es enfático en la convivencia de los usos: "El cementerio sigue con su actividad principal, que es la de sepultura. Conocerlo es la única forma de protegerlo y evitar el vandalismo sobre nuestro patrimonio histórico".
