Gualeguaychú y El Palmar fueron sede de jornadas internacionales sobre prevención y control del picudo rojo

La FAO y el SENASA encabezaron encuentros junto al Gobierno de Gualeguaychú para definir acciones de vigilancia, detección temprana y preservación del patrimonio natural ante la emergencia fitosanitaria.

La ciudad de Gualeguaychú y el Parque Nacional El Palmar albergaron una serie de talleres y actividades organizadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Las jornadas contaron con la participación de especialistas nacionales e internacionales, organismos públicos e instituciones abocadas a la conservación vegetal.

El encuentro estuvo destinado a fortalecer las capacidades técnicas, la vigilancia y la respuesta ante la emergencia fitosanitaria declarada tras la detección del picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) en las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos. Este insecto exótico de origen asiático ataca a los ejemplares desde edades tempranas, provocando un deterioro irreversible que deriva en la pudrición y muerte de la planta.

Durante la apertura, la viceintendenta de Gualeguaychú, Julieta Carrazza, subrayó el valor local de estas acciones y la relevancia de proteger la vegetación nativa y urbana. “Cuidar las palmeras es cuidar nuestra identidad, tenemos ejemplares que son patrimonio de la ciudad y las queremos preservar”, manifestó. Asimismo, destacó que el municipio cuenta con tecnología para la detección temprana de la actividad del insecto y la generación de alertas en la comunidad.

La apertura institucional incluyó además a Raixa Llauger, oficial de Agricultura de la oficina regional de FAO Mesoamérica; Néstor Osacar, vicepresidente de SENASA; Carina Gallegos, directora de Agricultura de Entre Ríos; y Pablo Aceñaloza, director general de Ordenamiento Territorial de Áreas Protegidas y Biodiversidad de la provincia, quien se refirió a la Ley provincial n.º 11.178 de buenas prácticas fitosanitarias.

A lo largo de dos días de trabajo se desarrollaron exposiciones técnicas, recorridas sistemáticas de monitoreo en parcelas del Parque Nacional El Palmar y espacios de articulación público-privada con empresas especializadas en tratamiento fitosanitario. La actividad reunió a delegaciones de FAO Argentina y Uruguay, del Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (COSAVE) —con representantes de Bolivia, Chile, Brasil y Paraguay— y de la Comunidad Andina (CAN) —con delegados de Ecuador, Colombia y Perú—, estableciendo un marco de cooperación regional para mitigar los riesgos de dispersión de la plaga.

Antecedentes de la plaga

En 2022, el picudo rojo fue detectado en la República Oriental del Uruguay, inicialmente en los departamentos de Montevideo y Canelones, y posteriormente su presencia se confirmó en Maldonado, Florida, Flores, San José, Colonia y Lavalleja.

En la Argentina, la primera introducción de la plaga se registró en enero de 2026 en la Isla Martín García, lo que determinó la declaración de emergencia fitosanitaria para todo el territorio insular mediante la Resolución SENASA n.º 133/2026. A partir de allí, se implementaron acciones de control y extracción de ejemplares considerados irrecuperables.

Posteriormente, el 19 de agosto de 2026, el SENASA confirmó una segunda detección del insecto en Colonia Elía, provincia de Entre Ríos, motivando la ampliación del área bajo emergencia fitosanitaria mediante la Disposición de la Dirección Nacional de Protección Vegetal (DNPV) n.º 2/2026. Frente a este escenario, el fortalecimiento de la vigilancia y el control resulta fundamental para proteger las palmeras de los espacios urbanos y naturales. 

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