El gremio denuncia que la empresa pretende pagar indemnizaciones en 12 cuotas tras perder un contrato clave con UNICEF por falta de calidad. Apuntan contra la delegada de Trabajo, Cecilia Britos, por "dilatar" el conflicto.
La situación en el Parque Industrial de Gualeguaychú es de máxima tensión. Laboratorios Pyam, firma dedicada a productos químicos, se encuentra paralizada en sus dos plantas tras el despido de ocho trabajadores de gran antigüedad. El conflicto, que ya cuenta con intervención ministerial, revela una trama de irregularidades salariales y desprecio por las normativas laborales vigentes.
La modalidad de las cesantías generó indignación en el sector gremial. Según relató Martín Gómez, prosecretario de Químicos y Petroquímicos, el dueño de la empresa, Luca Vigliani, notificó los despidos mediante llamados telefónicos el pasado 31 de marzo.
"Llamó a los compañeros para decirles que no fueran más y que les iba a pagar el 50% de la indemnización en 12 cuotas, amparándose en el artículo 247. Es una ilegalidad total; por eso les pedimos que se presentaran igual, pero el 1 de abril ya no los dejaron entrar", explicó Gómez.
Entre los despedidos se encuentran trabajadores con hasta 20 años de trayectoria y, lo más grave, tres empleados que estaban bajo licencia médica, incluyendo uno recientemente operado.
El origen de la debacle financiera de la empresa tiene un responsable claro según el sindicato: la pérdida de su cliente más importante.
"Pyam hacía pastillas para purificar agua para UNICEF. Perdieron ese contrato internacional por un tema de calidad. Por querer abaratar costos en los insumos, UNICEF les rechazó un lote grande", reveló el dirigente. Esta decisión empresarial derivó en meses de sueldos pagados en cuotas y el corte total de las obras sociales por falta de aportes patronales, dejando a familias enteras sin cobertura médica.
El gremio no solo carga contra la empresa, sino también contra la Dra. Cecilia Britos, titular de la delegación de Trabajo en Gualeguaychú. Para Gómez, la funcionaria está "actuando para las empresas".
"La delegada Britos lo que menos hace es buscar soluciones; ella dilata. Nos impone audiencias virtuales que son una joda porque no permiten el diálogo directo con el empresario. Ella es una funcionaria pública que debe equilibrar la balanza, pero hoy nos maltrata y se muestra prepotente ante el reclamo legítimo", denunció.
Ante la falta de respuestas, el sindicato convocó a una marcha para el lunes 13 de abril. Los trabajadores de Pyam no estarán solos: se sumarán operarios de Fademi (en conflicto por 35 despidos en Larroque), Unión Bat y Unilever, bajo el respaldo de la CGT.
"La fábrica está intacta, tiene materia prima y hasta pedidos nuevos de otras empresas. El problema no es que no hay trabajo, el problema es la desidia patronal y un Estado que mira para otro lado", concluyó Gómez.
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