Martín Gómez, dirigente del Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas, advirtió sobre el abandono de insumos peligrosos en el Parque Industrial de Gualeguaychú y criticó la falta de respuestas políticas frente al concurso de acreedores de ambas empresas.
El conflicto desatado tras el cierre sorpresivo de la planta de UniónBAT y las irregularidades en Laboratorios Pyam sigue sumando capítulos dramáticos en Gualeguaychú. A la falta de pago de salarios e indemnizaciones a más de 120 familias trabajadoras, se le suma ahora una grave advertencia sobre el impacto ecológico: la presencia de insumos químicos, plomo y ácido sulfúrico abandonados tanto en el interior como en los patios traseros de la fábrica de baterías.
En diálogo con LAREGION24 sobre el escenario actual, Martín Gómez, delegado e integrante de la comisión directiva del Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas, trazó un duro panorama sobre la inacción judicial, estatal y la desesperada situación socioeconómica que atraviesan los extrabajadores.
Una "bomba nuclear" ambiental en el Parque Industrial
Uno de los puntos más preocupantes del reclamo radica en la seguridad del predio productivo. Tras la intempestiva paralización de las actividades el pasado 4 de agosto, toneladas de insumos operativos quedaron a la intemperie y sin el mantenimiento técnico correspondiente.
"Nosotros ya vivimos lo de Resyder en su momento, cuando dijimos que era una bomba de tiempo y a los tres meses se prendió fuego. Bueno, acá tienen una bomba nuclear. Adentro quedó un montón de materia prima y no sabemos qué están haciendo, porque hay gente fuera de convenio que no sabe manipular esos productos", alertó Gómez.
El dirigente explicó que el 16 de septiembre presentaron denuncias ante el Ministerio de Ambiente de Entre Ríos, el Municipio de Gualeguaychú y la Corporación del Desarrollo (CODEGU) solicitando inspecciones y registros. Mientras CODEGU respondió carecer de poder de policía para ingresar a las instalaciones, desde los organismos de Ambiente de Provincia y Municipio no han obtenido respuesta alguna.
"En la parte del fondo de la fábrica hay un montón de productos tirados. Cuando llueve, si hay ácido derramado, va directamente a la napa. La fábrica cerró de un día para el otro, el turno terminó a las 11:30 de la mañana, sacaron a la gente y la echaron. Vieron que nadie se mueve; si no hay contestación tendremos que ir a la Justicia Federal", advirtió.
El laberinto judicial: Concurso de acreedores y quitas indemnizatorias
En el plano laboral, tanto UniónBAT como Laboratorios Pyam abrieron un concurso de acreedores que tramita actualmente en un juzgado de Capital Federal. Si bien Pyam continúa operando con su maquinaria habitual, los trabajadores de ambas firmas sufren el impago de quincenas atrasadas e indemnizaciones.
Según denunció el representante gremial, la firma Unión BAT únicamente reconoce el 60% de las indemnizaciones correspondientes, negándose a saldar el 100% de lo estipulado por ley.
"La Justicia va a poner todo en su lugar, el tema es que los tiempos de la Justicia no son los mismos tiempos de los trabajadores. Ojalá pagaran aunque sea ese 60% que reconocen para que la gente pueda seguir viviendo y planear algo a futuro, pero ya hace dos o tres meses que están dando vueltas", sostuvo Gómez.
Historias de rebusque: "Es la clásica pelea entre pobres"
Detrás de las cifras y los expedientes judiciales emergen historias desgarradoras de contención familiar y subsistencia en la informalidad. Muchos de los extrabajadores han recurrido a ingresar como choferes de aplicaciones como Uber, generar changas de albañilería o electricidad, o vender comida casera los fines de semana.
"Hay un compañero con un chico con discapacidad a quien la obra social se le termina ahora en noviembre. Vende empanadas, canelones y tortas fritas cuando llueve para rebuscársela. Son personas con oficio que han tirado currículums por todo el Parque Industrial y todo Gualeguaychú, pero no hay trabajo", relató el delegado.
Asimismo, Gómez reflexionó sobre el impacto de la proliferación de autos de alquiler informal en las calles: "Es la clásica pelea entre pobres. Se llena la calle de gente buscando un pasaje y terminan perjudicados los remiseros que pagan sus impuestos. Terminan peleándose entre ellos porque nadie interviene ni se hace cargo".
Críticas a la gestión política local y provincial
Durante la entrevista, el referente sindical cuestionó con dureza la falta de respaldo por parte del gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, y del intendente de Gualeguaychú, Mauricio Davico.
"Ayer vino Frigerio al Parque Industrial a visitar otra empresa (Hermann) y se sacaban fotos re contentos, pero de los trabajadores de Unión BAT y Pyam nunca se acordaron. Cuando se pidió sacar una solicitada en el Concejo Deliberante, se negaron. Es una desidia; dejan que la gente se caiga a un pozo de depresión y enfermedades. Hay 120 familias a la deriva", concluyó.
