La crisis económica que atraviesa el país está golpeando con especial dureza al entramado productivo de la provincia de Entre Ríos. Lo que para muchos vecinos comienza como una percepción —un local vacío en la cuadra, un conocido que perdió el trabajo—, las estadísticas lo transforman en una realidad cruda: según datos de la Mesa Federal de MONAPY, basados en registros oficiales del CEPAR y las ART, en el último año se han destruido más de 6.000 puestos de trabajo formales en la provincia.
Luis Lozar, referente de MONAPY en Paraná, describe un panorama de "despidos a cuentagotas" y un deterioro social que se palpa en las calles. "Cuando hacés la sumatoria de los casos individuales, el dato choca bastante. Muchos de esos empleos pasan a la informalidad porque los dueños no pueden pagar impuestos ni costos operativos", explica.
El síntoma del "cheque rechazado" y el cierre de comercios
Uno de los indicadores más alarmantes que destaca Lozar es la explosión de cheques rechazados, un fenómeno que se intensificó desde diciembre pasado. Según datos del Banco Central, solo en ese mes se rechazaron cerca de 120.000 documentos.
"Lo que más nos preocupa es que son cheques de bajo volumen, de 300 o 400 mil pesos. Eso significa que la crisis le está pegando de lleno a la micro y pequeña pyme, que es la que no tiene espalda para aguantar", afirma Lozar.
En la capital provincial, la situación es visible tanto en los barrios como en el microcentro. El fenómeno no es exclusivo de Paraná: en ciudades como Gualeguaychú, los comercios históricos se están mudando a la periferia para reducir costos de alquiler, mientras que en Capital Federal se estima que hay un 40% de locales vacíos.
Sin consumo no hay solución técnica
Para Lozar, las discusiones sobre alivio fiscal o reformas laborales son necesarias pero insuficientes si no se reactiva el poder adquisitivo de la población. "Por más que nos bajen impuestos o nos abran el financiamiento, si la gente no tiene para gastar, ¿a quién le vamos a vender? El mercado interno es el corazón de la pyme", sentencia.
El dirigente señala que en Entre Ríos, la falta de actualización salarial —con sectores que llevan meses sin aumentos— ha generado un combo letal:
La Ley de Emergencia Pyme: una bandera entrerriana
Ante este escenario, desde MONAPY impulsan una Ley de Emergencia Pyme a nivel provincial. Tras reunirse con legisladores como Andrea Soft y Bruno Sarubi (presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda), buscan que el proyecto avance tras el receso parlamentario.
"Esta ley no es la solución de fondo, pero puede dar un alivio necesario. Queremos que sea una bandera para nuestro gobernador y para la política local, demostrando que se está haciendo algo concreto por quienes generamos el 70% del empleo en el país", explica Lozar.
El rol de las Pymes frente al discurso oficial
Respecto a las declaraciones del Gobierno Nacional que cuestionan a los sectores industriales protegidos, Lozar es tajante: "Parece que ahora somos malas personas. Las pymes llegamos a donde el Estado no llega, generamos bienestar y permitimos que generaciones de argentinos tengan salud y educación. No somos 'chorros', somos el motor del país".
El referente de MONAPY concluye con un llamado a la resistencia del sector: "No hay que bajar los brazos, aunque el panorama sea oscuro. Tumbar una pared es fácil; levantarla de nuevo va a llevar mucho tiempo".
